10 puntos, 10 incumplimientos
8 de septiembre de 2011 WEB   NOVELDA DIGITAL

¿Se acuerdan del famoso decálogo que el Partido Popular incluyó en el programa electoral con el que concurrían a las municipales de este año? ¿Todo eso de la austeridad, la transparencia, la regeneración, el reformismo, la libertad, las oportunidades, la confianza, el diálogo, la solidaridad y la cohesión? ¿Se acuerdan? Pues, a tenor de los acontecimientos, y cuando ni siquiera llevamos 100 días de gobierno popular, ellos no solo no se acuerdan sino que están incumpliendo sistemáticamente todos y cada uno de esos puntos.

¿Austeridad? Por supuesto, pero hacia los demás grupos. Como dijo la alcaldesa: «a la oposición, ni agua». Retiró todas las dedicaciones exclusivas que correspondían (el PP llegó a disfrutar de tres en la legislatura pasada), bajó las asignaciones por asistencia al Pleno y a las comisiones informativas y eliminó cualquier retribución a los concejales sin delegación. Desde el PSOE estamos de acuerdo con esa medida, claro está, a pesar de que dificulta la labor de fiscalización. Pero somos contrarios a que esa austeridad que la oposición ha aceptado no se aplique también al equipo de gobierno. El PP sigue teniendo tres liberados (los mismos con los que acabó el equipo de gobierno anterior), teniendo además dos cargos de confianza, un Partido Popular que cuesta y gasta mucho más en sueldos que lo que gastaba el gobierno municipal en la legislatura 2007-2011 y que tiene su máximo exponente en la alcaldesa, que ha preferido cobrar 66.000 euros anuales de nuestro Ayuntamiento antes que cobrar como diputada. Es de los pocos diputados alcaldes (sino la única) que cobra de su ayuntamiento, con lo que eso supone para las arcas municipales.

¿Transparencia? Ninguna. La primera medida del PP fue retirar a la oposición de las Juntas de Gobierno, convirtiéndolas en un campo minado, terreno vetado para cualquier concejal de la oposición. Además, en las Juntas que diseñó la señora alcaldesa está ella y todos sus hombres. Las concejalas del grupo popular, como ya denunciamos en su día, no le valen a la alcaldesa más allá que para cumplir la paridad: les dio las concejalías de menor contenido (para ella, claro, para nosotros todas las áreas son importantes) y no las puso en las Juntas. ¿Qué mensaje está mandando? Se lo preguntamos a la concejala de la Mujer, a ver qué pensaba ella…, y nada más se supo…

¿Regeneración? Decían en su programa que iban a recuperar el prestigio perdido por el Ayuntamiento. Una buenísima intención, pero pretender hacerlo a base de panfletos y propaganda, dirigida institucionalmente por el «amigo» Pedro (el jefe de gabinete, de prensa, fotógrafo, o como lo queramos llamar), que se mueve al dictado de la alcaldesa. Nos dijeron que no cobra nada porque es un amigo de Rafa y de Milagrosa, y la verdad es que tiene que ser un muy buen amigo (no sabemos si de la categoría de «amiguito del alma»), ya que aguantaba estoicamente junto a Milagrosa hasta altas horas de la madrugada en sus «visitas oficiales» (digo oficiales porque iba con el coche oficial y el conductor) a las comparsas durante las pasadas Fiestas Patronales y de Moros y Cristianos.

¿Reformismo? De momento, lo único que sabemos que Milagrosa Martínez ha reformado es su despacho, instalando un timbre. ¿Un timbre? ¿Para qué?, se preguntarán. ¿Recuerdan aquellas viejas películas de Hollywood donde la señora de una de esas casonas del Sur de Estados Unidos hacía sonar una campanilla insistentemente para que acudieran los criados a ver qué quería el ama de la mansión? Pues esa es la idea. Si suena el timbre, más vale entrar al despacho, porque significa que Milagrosa quiere algo.

¿Libertad? Ninguna. Lo hemos podido comprobar hace poco, con la censura (disfrazada de austeridad y mejores condiciones de espacio) que ha sufrido el grupo de teatro Pot de Plom y el actor Xavi Castillo. La rueda de prensa que ofreció el concejal de Cultura pasará a la historia como ejemplo de cinismo, rueda de prensa que desmontaron punto por punto los organizadores: la Asociación Cultural «El Rogle». El concejal llegó a decir que en el Centro Cívico hay 200 butacas, cuando en realidad hay más del doble. Llegó a decir que hacer la obra de teatro en el Parque del Oeste era más barato, a pesar de que habría que llevar hasta allí un equipo de sonido, sillas e iluminación. En fin. Todo ello para no reconocer lo evidente: que Xavi Castillo no actúa en Novelda porque el PP no quiere, porque es un actor que critica mordazmente la corrupción valenciana y porque, a fin de cuentas, la señora alcaldesa no quiere. Porque ella es la que manda, la que dicta y la que permite, y sus concejales obedecen. Y no hay más. Tristemente, la cultura y la libertad de expresión han dado un gran salto atrás en nuestra ciudad.

¿Oportunidades? Imagino que se referirían a los suyos. Además de darles un trabajo durante cuatro años a dos personas de su lista (sendos cargos de confianza, a razón de 23.000 euros anuales por cabeza), se están encargando, con la excusa de la austeridad, de no renovar a algunos trabajadores del Ayuntamiento. Cada caso es uno e individual, claro está, pero hay uno muy reciente que no tiene explicación ni excusa: llamaron el viernes a las dos de la tarde a una persona, para más inri maestra de la escuela infantil municipal, para avisarle de que el lunes, inicio de curso, no fuera a trabajar, que el concejal de Educación había dicho que era necesario reducir plantilla por motivos de ahorro. ¿En educación también, señora alcaldesa? ¿Así entiende el PP la educación: eliminando la ayuda a los libros de texto y quitando profesores? ¿Quiere cargarse el futuro y las oportunidades de progreso de nuestra ciudad? ¿De eso iba aquella rueda de prensa que dio delante de la oficina de empleo, empleo que depende de la Generalitat y que, dicho sea de paso, es el más precario de toda España? Y seguimos.

¿Diálogo? Ninguno. ¿Cohesión? Ninguna. Nada se sabe de la convocatoria de la Junta de Portavoces, ni del Plan General de Ordenación Urbana, ni del polígono del Pla (ese que Milagrosa dijo que al lunes siguiente de su toma de posesión empezarían a construir), ni del Centro de Salud y Agua… Nada de nada. Todos los grandes proyectos que se están construyendo actualmente en Novelda fueron iniciados por el anterior equipo de gobierno, y no hay ninguno a la vista, más que nada porque la Generalitat Valenciana está endeudada hasta las cejas y más preocupada por sus asuntos en la CAM y en los juzgados que por el bienestar de todos los valencianos y valencianas. Y eso sin contar que el diálogo ha desaparecido en los Plenos, convirtiéndose en un monólogo de los populares, en un cúmulo de preguntas sin respuesta que muchas veces reciben la amenaza de expulsión por parte de la alcaldesa. ¿Eso es lo que aprendió en les Corts? ¿Y no aprendió también que su labor allí fue condenada por el Tribunal Constitucional?

¿Solidaridad? Eliminada. Por completo. Tan eliminada como ha quedado la partida de ayuda a la cooperación y al desarrollo, llegando incluso al absurdo de decir que Novelda es «tercermundista». Asombroso. Novelda, por fortuna, no se puede comparar a Haití, al cuerno de África… Por otro, la poca solidaridad que existe solo se demuestra hacia aquellas asociaciones sociales con las que hay un mejor «feeling» o mejores relaciones. Con otras, nada; ni siquiera con aquella, igualmente importante, de la que una concejala es vicepresidenta, a pesar de que no coja el teléfono cuando le llama la presidenta…

¿Y qué decir de la confianza? Pues que eso es lo único que nos queda a todos los demás. Confiar en que, a pesar de todos los incumplimientos, nuestros gobernantes sepan dirigir el rumbo de sus decisiones. Porque de momento hemos tenido únicamente muestras de soberbia, cinismo y arrogancia, de superioridad, totalitarismo y discordia.

Para muestra, un botón: el 20 de julio y el primer lunes de agosto, con el órgano de piedra preparado para sonar en el Santuario antes de la Bajada y después de la Subida de la Santa, con el visto bueno de la Iglesia, la señora alcaldesa dijo que no se tocara. Y es que nunca ha creído en las posibilidades turísticas (y eso que ella fue Consellera del área), culturales y económicas de una pieza de artesanía musical única en el mundo.

El lunes siguiente a la toma de posesión de la nueva corporación, me acerqué hasta el despacho del recién nombrado concejal de Turismo, mi sucesor en el cargo, y me puse a su entera disposición para ponerle al día de todos los asuntos y actividades que se iniciaron desde esa concejalía durante la pasada legislatura, actividades que venían a poner en valor al sector hostelero, industrial y comercial de Novelda. Por ahora no sabemos nada de la concejalía de Turismo, solamente que han dejado de asistir a las reuniones de la Ruta del Vino (que patrocina la Diputación y donde hay otros municipios de la comarca). Ah, y además el concejal no me ha llamado…

Si no remamos todos juntos, y en la misma dirección, poco estaremos ayudando a nuestro pueblo. Desde nuestras filas ponemos trabajo, consenso, diálogo e ilusión. Espero que sepan responder a nuestra llamada.

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Sobre mí

Sobre mí

Sergio Mira Jordán (Novelda, 1983) es profesor, escritor y músico. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Alicante, ha compuesto una decena de piezas para banda de música y ha escrito las novelas «La mirada del perro», «El asesino del pentagrama» (Cuadernos del Laberinto, 2012) y «El repicar monótono del agua» (Meracovia, 2016).

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